Una obra nueva no es automáticamente una buena inversión.
En Madeira es muy importante fijarse no solo en un proyecto bonito, sino también en varios aspectos clave:
- Ubicación
La isla es pequeña, pero el precio por metro cuadrado varía mucho según la zona. Funchal, Calheta, Machico, Caniço, Câmara de Lobos son mercados completamente diferentes.
Además, no importa solo la ciudad, sino también la altura sobre el océano, la accesibilidad, la infraestructura, las vistas y el entorno.
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Promotora
Yo siempre miro quién construye, qué proyectos ya se han realizado, qué calidad de acabados tienen y qué tan bien se venden luego esos inmuebles en el mercado secundario. -
Fase de compra
Una de las principales ventajas de las obras nuevas es la posibilidad de entrar en una fase temprana y fijar el precio.
En muchos proyectos las condiciones son aproximadamente así:
20 % al firmar el CPCV y 80 % al recibir las llaves.
Esto permite fijar el precio del inmueble hoy y pagar la mayor parte más adelante.
Si durante la construcción el mercado crece, el inversor obtiene una ventaja simplemente por haber entrado antes.
- Qué incluye el precio
En los proyectos modernos en Madeira, lo más habitual es que ya estén previstos:
aparcamiento subterráneo, plazas de garaje, cocina equipada, aire acondicionado, terrazas, piscinas y, en algunos complejos, rooftop pool y gimnasio.
Además, las nuevas promociones cuentan con garantías por parte de la promotora.
- Liquidez
Para mí este es uno de los criterios principales.
Siempre miro el inmueble no solo con los ojos del comprador de hoy, sino que también me hago la pregunta:
¿a quién se le podrá vender este inmueble dentro de 3 a 5 años?
Porque una buena inversión no es simplemente comprar una obra nueva bonita.
Es comprar el inmueble adecuado, en la ubicación adecuada, al promotor adecuado y al precio adecuado.
Viktoria Pavlovskaya
Experta en inmobiliaria e inversiones en Madeira
