Madeira sigue siendo una de las regiones social y económicamente más vulnerables de Portugal, según el informe “Portugal, Balanza Social 2025” elaborado por investigadores de la Nova School of Business and Economics. Aunque Portugal ha registrado una disminución general de la pobreza en los últimos años, el estudio afirma que persisten profundas desigualdades regionales, especialmente en las regiones autónomas. Las Azores registraron la segunda tasa de pobreza más alta del país, con un 17,3%, mientras que Madeira también mostró un nivel de privación severo. Madeira presentó el segundo nivel más alto de privación material y social del país, que afecta al 15,1% de la población y se sitúa muy por encima de la media nacional. El informe señala que estos problemas no se limitan a los ingresos, sino que también afectan a las condiciones de vida, el acceso a servicios esenciales, la calidad de la vivienda y una inseguridad económica más amplia. Destaca que muchas familias madeirenses siguen enfrentándose a dificultades diarias incluso cuando los indicadores económicos nacionales mejoran. El estudio también constató que las transferencias sociales y la ayuda gubernamental reducen la pobreza en Madeira en unos ocho puntos porcentuales, lo que demuestra hasta qué punto muchos hogares dependen del apoyo público. Los investigadores concluyen que Portugal sigue siendo un país profundamente desigual en términos territoriales y piden políticas más específicas para abordar las realidades concretas de regiones como Madeira.
