Dos bañistas fueron mordidos por una foca monje esta mañana cerca de la zona de baño de Praia Formosa, en Funchal, lo que llevó a las autoridades a suspender el acceso al mar. El socorrista ordenó que todos salieran del agua de inmediato y mantuvo el baño cerrado como medida de precaución. Se izó la bandera roja y se enviaron al lugar la Policía Marítima y los Guardas de la Naturaleza para vigilar los movimientos del animal. Las dos personas afectadas, una turista y la otra residente en Madeira, solo sufrieron heridas leves. Paulo Oliveira, del Instituto de Bosques y Conservación de la Naturaleza (IFCN), declaró a TSF-Madeira que ninguno de los casos parecía grave, y añadió que la turista no necesitó asistencia y que la bañista madeirense estaba siendo evaluada. También subrayó que las focas monje están protegidas y son muy queridas en Madeira, pero siguen siendo animales salvajes y no deben ser abordadas, tocadas ni estimuladas a interactuar. Las autoridades señalaron que la respuesta correcta es mantener la calma, alejarse lentamente y salir del agua, mientras que cualquiera que aviste una foca monje debe comunicarlo al IFCN con detalles como la fecha, hora, ubicación, comportamiento y número de animales observados.\n\n—\n
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