La respuesta portuguesa a los terremotos en Venezuela ya ha llegado al país, pero los 18 operativos preparados por la Región Autónoma de Madeira se quedaron atrás. Su exclusión se debió a la decisión de limitar la misión a la capacidad de los dos aviones KC-390 de la Fuerza Aérea Portuguesa. El Gobierno Regional está trabajando ahora con las autoridades nacionales para obtener un tercer vuelo militar que permita viajar al contingente madeirense. Los responsables quieren que el equipo se una al esfuerzo internacional de rescate mientras aún se sigue buscando a supervivientes bajo los escombros. El grupo de Madeira incluye a seis miembros del Servicio Regional de Protección Civil, 11 bomberos de diversos cuerpos de la región y un médico del Equipo Médico de Intervención Rápida (EMIR). Todos habían completado las vacunas requeridas y los preparativos operativos, y actualmente están a la espera de transporte mientras supervisan la misión a distancia. Mientras tanto, la Fuerza Conjunta Nacional ya ha establecido su base en el Centro Luso-Venezolano de Catia del Mar, donde se están coordinando las operaciones portuguesas.